jueves, 1 de octubre de 2026

01 de octubre - Día del Mar - Mi poema "Mar de mares"


 Mar de mares

¿Qué me traes?
Olas y olas que se suman
en blancas espumas.

Horizonte lejano
bajo el sol esperado.
Quiero ver a lo lejos
Todos nuestros espejos.

Que el mar de mares
meridiano
busque en su oscuro fondo
la luz de nuestras manos.

De otras almas también
Que se vean en el vaivén
incesante del ayer.

Las olas que se mueven
son los latidos
de secretos profundos
de todos los hombres
de este mundo.

Va mi latido
desde hoy en una ola,
vendrá todos los días
a decirme que no está sola.

Tampoco yo, diré.
Tengo tu inmensidad
tu profundidad
tus cantos de sirenas
ajenas.

Que ahora el sol lleva
a una nueva marea
de tu mar de mares.

Julio San Martín

domingo, 12 de julio de 2026

El abanderado


 En un día como hoy, festivo por la Independencia de la Patria, íbamos los tres a la plaza de Tafi Viejo con nuestra bandera. Hacía frío, nos daban chocolate caliente con bollitos. Yo esperaba las tortillas altas o chatas. Frente a nosotros estaba la banda de música municipal y se anunciaba la entonación del Himno Nacional Argentino. Qué más sentir patriótico que ése? El momento de la música y el canto de los presentes era solemne. Al empezar los acordes, yo tenía que levantar la bandera y colocarla en la banda, para mantenerla en alto. Lo habíamos ensayado, pero era muy pesado el mango de la bandera y a mi me costaba ese paso. Cuando empezaba a levantarla las fuerzas no me daban y se iba hacia abajo; justo enfrente a nosotros, dándonos la espalda, estaba el director de la banda en plena dirección y mi bandera flameaba, por mi pocas fuerzas y por el frío viento taficeño, muy cerca de su cabeza. Entonces, Marino y Pepe hacían fuerza conmigo y, con su ayuda, nuestra bandera apuntaba firme al cielo gris, en ese día, de Tucumán. "Jurabamos con gloria morir" y terminaba ya esa parte del acto. Volvía la bandera al piso firme de la plaza y volvía a mirar el verde de los naranjos y las coloridas naranjas agrias que tantas veces habíamos pateado y gambeteado con Marino y Pepe en algún paseo por ese maravilloso lugar, custodiado siempre por el cerro, atrás de la Perú. Abrazo en el recuerdo a mis compañeros y amigos de la Escuela Próspero Mena y les digo, a la distancia, que los tengo y tendré por siempre en mi corazón. Ese recuerdo es para mi energía y motor de mi amor por mi lugar, al cual pertenezco y extraño cada día. Abrazos queridos Marino Nieva y José Pepe Trujillo.


Julio Jordán Benjamín Lezcano, en CABA, 9 de julio de 2026

martes, 7 de julio de 2026

Café Literario: "Las cosas que están ahí no se quejan" - Valeria Tentoni - 27/07/2026

 




De Antitierra


(Libros del Pez Espiral, Santiago de Chile, 2014)


Adentro de la heladera siempre es de día.

Las cosas que están ahí no se quejan, no le piden a ningún dios

que apague la luz. Esperan su turno.

Algunas se vencen, pero se quedan igual.

Me gustaría ser la botella de Coca-cola

que cargo con agua de la canilla. Algo que acepta su destino

sin escándalos.


Vivo arriba de un supermercado chino.

El otro día colgué un pantalón de la ventana

y el viento se lo llevó. Tuve que bajar, tuve que pedirles permiso.

Me dejaron entrar al depósito: fue como llegar

a la vasija de pepitas de oro al final del arco iris.

Durante mucho tiempo pensé que el ruido ese venía de la panadería

que está a mitad de cuadra. Resulta que no,

que viene de lo de los chinos.

Hay un enorme motor que usan para ventilar su mercadería.


Las cosas que están ahí no se quejan, no le piden a ningún dios

que haga silencio.


Todo lo que brilla es satélite de alguna estrella opaca.

Algún día esa estrella dejará de existir

antes que sus rayos

y caeremos a una fe ridícula.


Si no hubiese cosas más tristes que esa,

esa sería una cosa triste.

Obras de Arte en el Homebanking

 

Pedro Drummond - Una mano


Flor y Fran López - La argentinidad



Ignacio Rodríguez - Abrazo de gol




Meca Giménez Natale - Coronados de gloria y tradición


Gisela Eblagon




Natalia Quillón - Somos el agite




Corazón argentino - Valeria Manzano


domingo, 29 de marzo de 2026

Café Literario "Sobre la arena bajo el sol las huellas" - Silvina Ocampo - 30/03/2026

 



CABA, 29/03/2026

Hola amigos, mañana será el día! El lunes 30 de marzo iniciaremos el ciclo 2026 de nuestro Café Literario en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Será el Café N° 61 desde que empezamos en el año 2018.
Esta vez, leeremos a Silvina Ocampo, una de las prominentes figuras de la literatura argentina y muy destacada en la poesía y los cuentos fantásticos.
Los espero para disfrutar un momento de lectura y reflexión junto a los versos de esta gran artista que escribió:

Las huellas

A orillas de las aguas recogidas
en la luz regular del suelo unidas
como si juntas siempre caminaran,
solas, parecería que se amaran,
en la sal de la espuma con estrellas,
sobre la arena bajo el sol las huellas
de nuestros pies desnudos
tan lejanos, y mudos.
Dejando una promesa dibujada
nuestra voz entretanto ensimismada
se divide en el aire y atraviesa
la azul crueldad de la naturaleza
mientras solos cruzamos
la playa y nos hablamos.

jueves, 22 de enero de 2026

Alejandro, Tiro y el Tango


Tras su victoria en Tebas, Alejandro preparó su ejército  para cumplir el sueño de su padre: la conquista de Oriente. En la primavera del año 334 atravesó el Helesponto y en junio, junto al río Gránico, aniquiló al primer ejército de los persas. Posteriormente recorrió el litoral, liberando a su paso a las ciudades griegas sometidas hasta entonces al dominio de los persas.
Su verdadero objetivo, el dominio de Asia, quedó revelado en el episodio de Gordio y, tras desembarazarse de su principal enemigo interno Memmon de Rodas, cruzó el Taurus, forzó las puertas de Cicilia y derrotó en la llanura de Issos, al numeroso ejército de Darío III. A partir de ese momento, para Alejandro quedó abierto el camino que le llevaría a rodear todo el Mediterráneo oriental, sometiendo al litoral sirio.
Pero se encontró con la ciudad de Tiro, vecina de Sidón y Damasco, que le ofreció la resistencia más grande que jamás haya encontrado; por eso y para traer este relato de lo ocurrido antes de Cristo a la ciudad de los tangos, mezclaremos la historia, evolución tecnológica, la magia y la fantasía y el amor.
La historia se terminó con la victoria de Alejandro sobre Tiro. La evolución tecnológica tiene su punto inicial en esta ciudad. De ambos lados de la guerra, Alejandro y Tiro, pusieron todo su ingenio en alcanzar sus metas, él la conquista y ella su defensa. Desde hacer un camino poniendo los barcos uno al lado del otro, pasando por las torres que alcanzaron la muralla y hasta la lluvia de flechas salieron de la mente de Alejandro como constantes estrategias de su búsqueda. Pero ella, la defensa de Tiro,  le contestó con gigantes catapultas que hundieron los caminos, inmensos ganchos que voltearon las torres y las chimeneas que se hicieron escudos como paraguas de las flechas. Aquí la tecnología se mezcla con la magia y la fantasía.
Quizás, Alejandro y Tiro buscaban el amor y no lo sabían; él hablaba de conquista pero sólo quería el corazón de Tiro, tal vez ella no lo entendía así y por eso se defendía, o se defendía de ese modo para probar la fuerza de ese hombre o por su duda de ese momento: ¿existe el amor infinito?
Ninguno de los dos se puso a pensar en lo inmaterial. Estaban los dos solos, en realidad no contaban para nada los ejércitos y las hordas.
Les hizo falta Orfeo, que les cantara en un tango un romance de tres minutos y los acercara. Así sus pies podrían haber  ido donde los llevara la música que bajaría de sus mentes. Si hubieran bailado un tango sabrían que hay algo más fuerte que el fuego griego; y que uno dice con los pies lo que siente su corazón, por eso primero está el oído, después el corazón y al final los pies.