En un día como hoy, festivo por la Independencia de la Patria, íbamos los tres a la plaza de Tafi Viejo con nuestra bandera. Hacía frío, nos daban chocolate caliente con bollitos. Yo esperaba las tortillas altas o chatas. Frente a nosotros estaba la banda de música municipal y se anunciaba la entonación del Himno Nacional Argentino. Qué más sentir patriótico que ése? El momento de la música y el canto de los presentes era solemne. Al empezar los acordes, yo tenía que levantar la bandera y colocarla en la banda, para mantenerla en alto. Lo habíamos ensayado, pero era muy pesado el mango de la bandera y a mi me costaba ese paso. Cuando empezaba a levantarla las fuerzas no me daban y se iba hacia abajo; justo enfrente a nosotros, dándonos la espalda, estaba el director de la banda en plena dirección y mi bandera flameaba, por mi pocas fuerzas y por el frío viento taficeño, muy cerca de su cabeza. Entonces, Marino y Pepe hacían fuerza conmigo y, con su ayuda, nuestra bandera apuntaba firme al cielo gris, en ese día, de Tucumán. "Jurabamos con gloria morir" y terminaba ya esa parte del acto. Volvía la bandera al piso firme de la plaza y volvía a mirar el verde de los naranjos y las coloridas naranjas agrias que tantas veces habíamos pateado y gambeteado con Marino y Pepe en algún paseo por ese maravilloso lugar, custodiado siempre por el cerro, atrás de la Perú. Abrazo en el recuerdo a mis compañeros y amigos de la Escuela Próspero Mena y les digo, a la distancia, que los tengo y tendré por siempre en mi corazón. Ese recuerdo es para mi energía y motor de mi amor por mi lugar, al cual pertenezco y extraño cada día. Abrazos queridos Marino Nieva y José Pepe Trujillo.
Julio Jordán Benjamín Lezcano, en CABA, 9 de julio de 2026
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