martes, 31 de julio de 2012

Agosto




Agosto, mes de meses.
Vive, en mi alma lejana.

Ella no está,
se ha ido con los fríos
del fin de julio.

Agosto, mes de meses
tráela otra vez conmigo.

lunes, 30 de julio de 2012

El adiós a Héctor Tizón: con tristeza y con bronca





 Conocí la obra de Héctor Tizón, tarde quizás en mi vida de lector, en el año 1995 cuando trabajé en Jujuy. Allí, en una de las tardes donde el viento que viene del valle te lleva a caminar por las calles de San Salvador y te muestra, envuelta en los mismos colores de los cerros de Maimará, la belleza de la ciudad, encontré en una librería folletos de su obra y supe de inmediato que disfrutaría leyendo sus relatos y novelas.

Hoy he visto la noticia de su muerte. Por eso mi tristeza, porque las letras argentinas y del extenso mundo literario que ha sido testigo de su obra, se han quedado sin uno de los máximos protagonistas. Me entristece porque se lo veía un hombre del interior, un poblador del norte; ha sido vecino de Yala, lugar que supe recorrer, esperando, casi en secreto, verlo para decirle de mi admiración.

Me pone triste el hecho de que su vida haya cesado, las hojas en blanco que estarán en su escritorio, seguirán esperándolo con su pluma y volcando sus vivencias y sus sueños sobre ellos. Ya nadie los escribirá, por lo menos, nadie de la capacidad de Tizón.

Pero también me asalta la bronca; ésta es conmigo mismo; por mi desorden de escritos y fotografías. Tengo muchas cosas anotadas de sus obras que para mi son tesoros literarios y no las puedo llevar hoy a mi blog. Lo mismo me pasa con las fotos, hasta tengo una con él; que fue tomada en la librería Distal cuando presentó su libro "La belleza del mundo"; tengo ese libro con su autógrafo. Tengo anotaciones de cuando estuvo en la Biblioteca Nacional y dió una conferencia inolvidable, pero no están ahora a mi alcance y no las puedo mostrar o transcribir para el deleite de este blog. Bronca también porque en mi perdido blog anterior a éste escribí cosas sobre él y tampoco lo tengo.

Pero esa bronca se aplaca cuando pienso que lo perdido entre mis papeles desordenados se parece a la Puna que tanto quiso Don Héctor. Mi mente, como la tierra de la altura de Jujuy, está llena de valores aprendidos de su obra y que, cada vez que puedo, los saco a relucir. Valores tales como, el detalle de todos los géneros literarios que enumeró Tizón en la Biblioteca Nacional, entre los que incluyó, las cartas y los escritos judiciales; también me queda el valor de la corazonada que según él debe tener un juez. Éste, cuando le traen un acusado de algún delito, al verlo sabe si es culpable o no.

Me queda también en el recuerdo su frase: "nada en el mundo merece que uno se desprenda de lo que le es propio".

La vida de este hombre de letras ha llegado a su fin. Nunca tendrá final su estilo y tampoco se terminará jamás el espíritu de Casabindo que Héctor Tizón llevó desde su querido Jujuy a todo el mundo a través de la elegancia de sus letras.

Adiós señor Tizón, el puente de Yala lo ha visto cruzar hoy por última vez. Usted no lo sabe, pero yo lo estoy acompañando.


domingo, 29 de julio de 2012

A polar bear's hug


Due to something that I have eat, I was in bed for two days. Friday were an unforgetable day because I was at home alone, with fever and really bad from my stomache. I hat to call the doctor twice, the first one, who came at 7,30 AM, gave me only one medicine that it wasn't enough. 

At noon I felt very bad, I went to the toilette and I had an accident, I went down on the floor because my pression were too low. In the afternoon, I called the doctor again, I was waiting fot three hours. Fortunately, the new doctor said me that I needed antibiotic and he gave me ciprofloxacina.

Now, after the new medicine I am fine, I feel my healt is getting well. It was the end of July that I had. Hope to find the way to have a good August. I think I have to have a good diet for my health, but that is no the only way to search happiness; after my last experience I understood: you need only somebody near to you. And if she or he were a friend, better; he or she could give you a polar bear's hug.

London 2012


The London 2012 Olympics Games have started with a spectacular opening ceremony at the Olympic Stadium directed by Danny Boyle. Hundred of performers put on a dazzling pageant celebrating all things British, from industrial revolution to the National Health System, Mr. Bean, James Bond leaping from the helicopter with the Queen and, at the end, Paul Mc Cartney sang Hey Jude in front of thounsand people all over the world.

 http://www.guardian.co.uk/sport/video/2012/jul/28/london-olympics-opening-ceremony-video

viernes, 20 de julio de 2012

Los amigos del Coche Motor

Hace muchos años, el día en que se ponía en marcha el Coche Motor, con el servicio Tafí Viejo - La Ciudad (San Miguel de Tucumán) todos los varones del 5° año de la Sección Comercial Anexa al Colegio Gral. Libertador San Martín, decidimos cambiar el día de clases y disfrutar, en una recordada "yuta", del viaje inaugural del novedoso tren.

Nuestro horario de entrada al colegio era a las 13,45 y el coche motor salía a las 14,01, hora de partida característica del servicio ferroviario. Nos juntamos en la esquina de la Saenz Peña y la Avenida y en lugar de doblar a la derecha para ir al Colegio, seguimos derecho y nos fuimos a la estación.

Abordamos el tren, impresionados por aquella tecnología de avanzada del año 1974 y buscamos ubicación en los verdes y cómodos asientos que nos harían disfrutar del inolvidable, por muchas razones, viaje a escondidas. No queríamos sentarnos del lado derecho porque podrían vernos desde el Colegio; todos sentíamos que el ojo de mirada larga y certera de la Sra. de Cozzi podría alcanzarnos y, en nuestra imaginación - por lo menos en la mía - de tempraneros adolescentes, creíamos que el brazo largo de la "ley" del Colegio, es decir, la responsabilidad de la Sra. de Cozzi, iba a frenar el tren y bajarnos a todos para llevarnos a la clase.

Pero no pasó nada, viajamos contentos como si el tren bala cruzara los prados verdes de Alemania o Francia, pero estábamos pasando, en realidad, por La Parada, El 14, La Curva, Muñecas, Aguas Corrientes, el Colegio Nacional y El Bajo. Ésas eran las estaciones de la felicidad para nosotros; ése ha sido un paseo que ha marcado un sentido de la amistad que hoy perdura y que viene a mi mente cuando recuerdo a cada uno o a cualquiera de los pasajeros que me acompañaban y compartían la picaresca elección.

Mientras tanto, la Sra. de Cozzi, implacable en su razonamiento que siempre se anticipaba a las acciones de los jóvenes estudiantes, se preguntaba en su despacho, dónde estaríamos los varones del 5° año. Decidió mandar al ordenanza, en su bicicleta, a ir casa por casa de los ausentes a preguntar porqué no habían ido al Colegio. El emisario de la difícil misión volvió a reportar disimiles justificaciones. 

El viaje de regreso en el Coche Motor del recorrido inverso nos devolvió a Tafí y a nuestras casas. Al día siguiente, ya en el Colegio, luego del saludo de entrada, la Sra. de Cozzi nos llamó a los que habíamos faltado a su despacho.Las chicas, nuestras compañeras, nos dieron palabras de aliento y algunas palmadas de apoyo que nos hicieron sentir bien, con el incondicional respaldo de ellas; así fuimos con más energía al lugar del que no saldríamos victoriosos. Todos a su alrededor, mientras ella sentada nos fulminaba y desafiaba a confesar con su mirada, donde no volaba una mosca o no caminaba un usamico, nos preguntó a uno por uno porqué habíamos faltado ayer. 

Las respuestas que dimos fueron de todo tipo, pero recuerdo dos de ellas y una anécdota. Ésta es que mi gran amigo el Cuchi Vega, antes de entrar a la sala donde íbamos a ser "garroteados" empezó a llorar, lo calmé y me dijo que se le iba a complicar en su casa si nos metían amonestaciones. Las respuestas memorables fueron: le preguntó a Arturo Gelsi y él respondió: " no he venido porque estaba enfermo"; la Sra. de Cozzi le preguntó a Carucho Molina, que estaba al lado de Gelsi, y Carucho contestó: " yo me he quedado a cuidarlo a él". Hasta la Sra. de Cozzi se rió.

Amigos, hoy me acuerdo de esto en el Día del Amigo, lo escribo para ustedes, quisiera seguir haciéndolo, pero se me han humedecido los ojos y mis manos están temblorosas; se me agita más el corazón al recordarlos y en estos nombres que traigo al papel, el Cuchi, Arturo, Carucho, y las chicas compañeras, represento a todos mis amigos de aquel viaje y siento que aún no ha terminado; que seguimos en el devenir del tiempo felices, audaces y mirando pasar la vida por la ventanilla derecha de nuestro tren de amistad.

miércoles, 18 de julio de 2012

La Chiquita


Ella te sigue con su mirada, como si quisiera guiarte por la casa, como si quisiera decirte dónde estar, qué hacer. Ella te espera cuando vos no estás, siente tu ausencia durante el día pensando qué pirueta hará para darte la bienvenida.

Casi seguro que será con un acecho nuevo, detrás de alguna pata del sillón o de las mesas; quiere que la busques y cuando ve que no la encuentras, aparece ella contenta a los saltos de la silla a la mesa, de allí al aparador rozando el televisor.

Ésa es su bienvenida, ya te tiene en la casa y está feliz a su manera; estalla en alegría cuando te ve entrar, aumenta el ronroneo con su acelerado corazón. Lo hace todo de esa manera porque sabe que, si pudieras, dedicarías tu día a estar con ella, saltarías de un lado a otro con la belleza felina a cuestas.

Es ella, la Chiquita, la que sabe de vos, de tus penas y alegrías, de tu corazón que tiembla como ante un secreto amor, al verla cada mañana.