miércoles, 13 de noviembre de 2013
La graduación
El momento esperado por fin llegó. El día de la graduación de mi hijo ha sido el 6 de noviembre de 2013. Cuando nos preparábamos para salir de la casa e ir a la ceremonia, quise que nos tomáramos esta foto; y aquí estamos felices para el primer plano y para la posteridad.
Quiero explicar la linda sensación que tengo; una mezcla de alivio y emoción. Alivio por los años de búsqueda. Por todo lo que él estudió y nosotros, mi esposa y yo, por todo el apoyo que le dimos. Desde el jardín de infantes lo llevé todos los días a sus clases; así ha sido toda la primaria, la secundaria y la facultad. Todas las mañanas, bien temprano salimos juntos para que él fuera a estudiar.
Emoción por el momento que comienza para él; porque ahora es un profesional de Ciencias Económicas; es un Contador, como yo. Eso me emociona; yo no le dije que esto era lo que tenía que estudiar; la eligió él, tal vez por tanto que escuchó de como me gusta a mi la profesión. Emoción siento porque hablo con él el mismo idioma teórico y técnico.
Para mi hijo Nicolás el futuro ha comenzado a llegar. Yo lo he ayudado a recibirlo. Eso me llena de orgullo. Siento en mi pecho la alegría de mi padre, cuando me recibí, vine apurado a mi casa y al primero que llamé para avisarle que ya era contador.
Ahora mi hijo, el más chiquito de la casa, el más chiquito del papá, es Contador Público. Y yo soy públicamente feliz.
Quiero explicar la linda sensación que tengo; una mezcla de alivio y emoción. Alivio por los años de búsqueda. Por todo lo que él estudió y nosotros, mi esposa y yo, por todo el apoyo que le dimos. Desde el jardín de infantes lo llevé todos los días a sus clases; así ha sido toda la primaria, la secundaria y la facultad. Todas las mañanas, bien temprano salimos juntos para que él fuera a estudiar.
Emoción por el momento que comienza para él; porque ahora es un profesional de Ciencias Económicas; es un Contador, como yo. Eso me emociona; yo no le dije que esto era lo que tenía que estudiar; la eligió él, tal vez por tanto que escuchó de como me gusta a mi la profesión. Emoción siento porque hablo con él el mismo idioma teórico y técnico.
Para mi hijo Nicolás el futuro ha comenzado a llegar. Yo lo he ayudado a recibirlo. Eso me llena de orgullo. Siento en mi pecho la alegría de mi padre, cuando me recibí, vine apurado a mi casa y al primero que llamé para avisarle que ya era contador.
Ahora mi hijo, el más chiquito de la casa, el más chiquito del papá, es Contador Público. Y yo soy públicamente feliz.
domingo, 3 de noviembre de 2013
La vieja heladería
Que lindo día de sol tuvimos; tarde de helados en la tradicional heladería de los ricos cucuruchos.
Cuando yo trabajaba en Fainco SA conocí la heladería Scannapieco. Yo salia a caminar en la hora del almuerzo por la calle Gurruchaga hasta Córdoba y paraba en la heladería a disfrutar de algo rico. A veces iba solo, otras veces con algún compañero o compañera de trabajo y pasabamos un pequeño recreo.
Me fui de ese barrio cuando cambié de trabajo. Después pasé algunas veces por la heladería hasta que desapareció. El avance de los outlets del barrio cambiaron la ropa fashion por los cucuruchos. Pasó el tiempo, y no la vi más. Hasta que supe, a través de las redes sociales, que Scannapieco estaba de vuelta.
Una tarde la encontré, lejos de donde yo la conocía y allí volví a saborear mi cucurucho de granizado y limón. Esta vez la vi con su impronta de siempre. Con sus nuevas paredes que han traido los secretos de siempre. Aquellos que saben de algunas mesas donde jovenes parejas soñaron su amor.
Esas parejas habitan en esas mesas nuevas, pero no se los ve a simple vista. A veces no van juntos, o los recuerdos no los tienen juntos. Un día estuvo él, solo mirando por la ventana. Pero ella tadavía no vino.
domingo, 27 de octubre de 2013
A pocos días de los 30 años
A pocos días de cumplirse los 30 años desde que voté por primera vez en mi vida, hoy 27 de octubre tuve la satisfacción de participar, otra vez, del principal acto cívico de la vida democrática. En efecto, el 30 de octubre de 1983, fui a votar en un colegio del barrio de Flores. Aquella era la oportunidad única de los argentinos para expresarse a través del voto luego de la historia que todos conocemos, algunos más, otros menos.
Lo notable de aquello y que hoy no puede repetirse era la compañía de mi viejo en la lectura de los padrones, la búsqueda de la mesa, el número de orden, de la mesa y el abrazo a la salida por haber compartido ese momento. Después, vendría la alegría por la victoria, el festejo y la esperanza por la nueva vida que empezaba. Al final, después vino todo lo que vino.
Hoy, fui solo a votar. Y extrañé a mi viejo, pero para mitigar esa pena, hice de cuenta que estaba conmigo; me acompañó su figura en la imaginación; juntos buscamos nuestros lugares, lo ayudé a subir la escalera hasta el segundo piso del colegio de la calle Guise; esperamos un rato, recordamos alguna anécdota del taller ferroviario de Tafí; me contó de algún partido de Mitre; de alguno de sus viajes a Embarcación en Salta.
Me hicieron pasar, mostré mi documento, pasé al cuarto oscuro, elegí mi voto, fui a la urna, firmé el nuevo papel troquelado y saludé; salí del aula que era de 3° A; bajé la escalera, solo, llegué a la puerta, miré para ambos lados, en la esquina de la derecha, que imaginé la que sube al cerro, estaba él y me saludó de lejos. Dobló la esquina y otra vez quedé solo.
No importa quien celebre hoy; ojalá sea el mejor; yo ya he ganado porque he tenido al mejor en mis recuerdos.
sábado, 26 de octubre de 2013
Octubre de Alfonsina
"Perder la mirada, distraidamente, perderla y que nunca la vuelva a encontrar: y, figura erguida, entre cielo y playa, sentirme el olvido perenne del mar". Alfonsina Storni, reina del mar.
El universo y el amor
24 de octubre - Día Nacional de la Astronomía - Se celebra hoy debido a que en 1871, siendo presidente Sarmiento, se inauguró en Córdoba el primer Observatorio Astronómico de la Argentina. Años después, el poeta escribió: "Que se quede el infinito sin estrellas / o que pierda el ancho mar su inmensidad / pero el negro de tus ojos que no muera / y el aroma de tu piel se quede igual...". Sin saberlo, uno y otro hecho se relacionan, la astronomía que estudia los cuerpos celestes, las estrellas y la materia interestelar; y el amor de la poesía. El amor y la astronomía, en un solo lugar: el infinito.
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